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De la Incertidumbre a la participación.

Vivimos tiempos de convulsión social, la ciudadanía se expresa más activamente, cuestionamos y confrontamos, desde las movilizaciones por transgresiones a los derechos humanos, hasta la lucha por derechos conculcados para las minorías LGTB, sin dejar de lado las violentas protestas en contra de la reforma educativa. Estamos insertos en tiempos en los que la incertidumbre e indignación social se polarizan cada vez por prensa de queroseno y discursos incendiarios. La hipercomplejidad del ser humano y el hecho de que los políticos son atraídos por la animadversión y veleidad del poder puede ser una explicación sugerente para comprender la desafección y desconfianza. Los partidos políticos no están cumpliendo con sus funciones: auténtica representación, la selección de cuadros competentes para gobernar, y el reconocimiento de los ciudadanos como sujetos políticos. Ante ello la necesidad de encontrar una acepción más contemporánea del quehacer político, pasando del entendimie...

El significado de las palabras.

Ha sido honesto. La serenidad de sus palabras han calado en fieles y no creyentes. El líder de la Santa Sede se ha transfigurado para hablar sin tapujos, para decir lo que muchos saben pero pocos no se atreven a expresar con tanta claridad: la violencia, el narcotráfico y la corrupción corroen a México. Y va más allá, al afirmar que las tentaciones laceran el desarrollo de una nación cuya principal riqueza se halla en sus jóvenes, así lo ha manifestado el jerarca de Roma, llamándolos a dejar la inacción para ser participes de la transformación y la renovación de su país, una nación que divaga en la idealización y el materialismo. Reflexivo, ha sentenciado ante las élites mexicana la necesidad de invertir en capital humano como fuente de estímulo para encontrar nuevas formas de diálogo y generar puentes imperecederos de compromiso solidario para hacer frente a la veleidad del dinero, la fama y el poder,   que solo ahondan las desigualdades. El Papa Francisco no ha...

De brutalidad y de barbarie hablamos hoy.

Lo sucedido en el municipio de Ajalpan, Puebla, no debe tomarse a la ligera, el linchamiento de dos jóvenes inocentes acusados arbitrariamente por una turba enardecida es el resultado de una sociedad descompuesta, una sociedad en la que los antivalores prima sobre el respeto a la dignidad e integridad de las personas; quizás resultado de la impotencia que la gente siente ante instituciones policiales ineficientes y ante un sistema de procuración de justicia desacreditado e inicuo, que absolutamente en nada justifica su actuar. Lo acontecido en la Sierra negra de Puebla prueba tristemente el ímpetu desbordado por una   minoría intoxicada por la barbarie, gente sin escrúpulos alimentados por medios amarillistas que han sembrado la violencia como algo cotidiano, ante el disimulo hipócrita de ciudadanos indiferentes. La violencia, por muy burda que parezca, hasta ahora es solo una anécdota del imaginario y constituye, sin lugar a dudas, una regresión social alimentada por el m...

El círculo pernicioso de la corrupción.

El discurso contra la corrupción y la expiación de culpas.

Hasta ahora el debate sobre la corrupción se encuentra en múltiples canales, es justo aseverar que la corrupción es la gran trama de las relaciones de poder hasta nuestros días, el afiche más rentable para los medios de comunicación y el instrumento dialógico ciudadano generador de percepciones del quehacer gubernamental; en mayor o menor media las estrategias contra este flagelo a su vez, se haya imbricada en las agendas gubernamentales, basadas en percepciones y descripciones teóricas y socio-políticas, pero ¿realmente se ésta incidiendo en la formación de una masa crítica más allá de la prensa de queroseno, apoyados en datos fiables y válidos? Si bien, existe una alta persistencia del tema de la “corrupción” en la opinión pública y su cobertura mediática es imprescindible para tal cometido, la superficialidad, la falta de contraste de fuentes, la manipulación y la falsedad han anidado peligrosamente la libertad de prensa y, los costos de la “gestión de la reputación” entr...

La dislexia de un régimen y la insensatez del congreso.

La corrupción no es un problema que pueda ser atacado aisladamente. Contumaz es la afirmación de creer que la corrupción se ha incrementado cuando sólo se ha mediatizado, si revisamos el índice de percepción de la corrupción elaborado por Transparencia Internacional podemos ver que esta en México ha sido constante desde los años noventas hasta nuestros días, sin embargo, la forma en que ésta se percibe y socializa ha cambiado; es la nota e investigación periodística, quizás, el medio que ha permitido sacar a la luz pública los abusos de la discrecionalidad administrativa que permite el desvío de recursos, la malversación de fondos presupuestados y el conflicto de interés de altos funcionarios. En suma, la pauta para cambiar las formas y actitudes de gobernar obligada bajo una presión social que comienza cada vez más a alzar la voz en señal de indignación y preocupación. Hoy podemos afirmar que No es suficiente con endurecer las penas para acallar la corrupción. Hoy ante una grav...

Justicia para unos, beneficios para otros.

El eje vertebrador del poder judicial debe constituirse por el derecho del ciudadano a que se le imparta justicia imparcial. Triste contradicción para un poder con tan bajos resultados en la expedita aplicación de la ley. De poco sirve la rotación de funcionarios o el cambio intempestivo de caras, si éstas es vista por la sociedad como corrupta y sometida a intereses económicos, como lo evidencia la más reciente  Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública  (ENVIPE 2014) publicada por INEGI.   No es nada extraño afirmar que en las entrañas del justiciable poblano opera la corrupción piramidal, una suerte de pago o “retribución institucionalizada” para patentizar “los buenos oficios de secretarios y jueces”, práctica diaria y común entre aquellos que hemos vivido de cerca el litigio, misma que no se denuncia debido a acuerdos discrecionales que pocos o nadie se atrevería a evidenciar, generando así un pernicioso equilibrio. Salvo honrosas...